Monoblock. Arquitecturas ausentes – Intervención

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En la cultura griega, la arquitectura se regía por dos principios, la medida yla proporción. Enla romana, por la utilidad y racionalidad. Ambas desarrollaron con gran ingeniería civil edificaciones que conformarían inmensas ciudades. La piedra, la arcilla, la argamasa y la madera otorgaron la solidez.

Se originó la construcción abovedada y se instauró la utilizacióndelhormigón.

Reforzaron arcos y revistieron las obras más nobles creando ordenes que ocultaran la estructura interior. Erigieron los templos mas sobrios, suntuosos si lo deseaban, firmes, robustos, sencillos y elegantes.

Pero toda conquista, colonización, o renovación urbana funcional, supone, en muchos lugares la destrucción total de lo que alguna vez se trazó y erigió. Lo trágico e inexorable del tiempo.

Estamos rodeados, sin saberlo, de arquitecturas ausentes, que fueron desmanteladas capa por capa.

Monoblock es la representacióndelinstante previo al caos. Un retrato coraldellimbo e incertidumbre en el que se transformará la firmeza de una nueva construcción. Es la presencia del vaciamiento, de lo que alguna vez se habitó.

Pretende interceptar la muerte, funcionar como un antiguo daguerrotipo de dos construcciones del Microcentro imposibles de ubicar geográficamente. Quizás el Mercado del Abasto, el antiguo Teatro Coliseo o incluso el Palacio Miró que ocupaba la manzana flanqueada por las calles Viamonte, Libertad, Córdoba y Talcahuano, con entrada principal por Viamonte y que fue demolido en 1937 para ampliarla Plaza Lavalle.

[…]”Nos encargamos de su demolición o desmantelamiento en 48 hs.

T. 15 57 105 128” […]

El activismo urbano de Sofía López Mañan se traduce en sus fotografías, instalaciones e intervenciones efímeras.

Todas tienen un común denominador, aquellos puntos de la ciudad donde se alojaron familias, compañeros, libros, cofres, bicicletas y recuerdos, pero hoy se encuentran tapiados con ladrillos, cemento o incluso reemplazados por otros bloques.

Con estas dos fotografías en escala real de perspectiva ilusionista, la artista crea, a modo de tromp l’oeil, sobre la fachada de Fundación Itaú, una nueva Propiedad Privada. Una fortaleza sin puertas, ventanas, ni pasillos transitables, similar al Banksy del muro de la vergüenza de Gaza.

No es una propuesta purista o esteticista, es un proyecto desarrollado a partir de un involucramiento e investigación exhaustiva de planos, proyectos y visitas de documentación escrita.

Es la posibilidad de perpetuar el tiempo y el espacio a través de la fotografía; la ilusión de la permanencia en la eternidad.

Laeticia Mello

 

 

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